viernes, 24 de diciembre de 2010

La casa de los 1000 espejos

Una historia sobre la visión que tenemos sobre nosotros mismos.

Hace mucho tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perro buscando refugio del Sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de la casa. Subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir, se topó con una puerta medio abierta y lentamente entró en la habitación.
Para su sorpresa, se dio cuenta de que dentro de ese cuarto había 1000 perros más observándolo tan fijamente como el los observaba a ellos. El perro comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los otros 1000 hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los otros 1000 también le sonreían y ladraban alegremente con él.
Cuando el perro salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo:
— "Qué lugar tan agradable. ¡Voy a venir a visitarlo más a menudo!"
Tiempo después, otro perro callejero entró al mismo sitio y, por ende, al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado porque lo estaban mirando de una manera agresiva. Empezó a gruñir y vio como los otros 1000 le gruñían también.
Comenzó a ladrarles ferozmente y ellos también le ladraron. Cuando salió del cuarto pensó: -
— "Que lugar tan horrible es éste. ¡Nunca más volveré a entrar allí!

En el frente de la casa había un viejo letrero que decía: "La mansión de los 1000 espejos".

Se ha dicho que "todos los rostros del mundo son espejos"... El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás. ¿Cómo te gustaría enfrentar al mundo? Decide cuál rostro mostrarás y decide llevarlo por dentro.

No eres responsable de la cara que tienes; eres responsable de la cara que pones.


Autor desconocido




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martes, 8 de junio de 2010

CONFLICTOS

Conflictos bélicos, conflictos familiares, conflictos obrero-patronales, conflictos de intereses, conflictos entre universitarios. Estamos rodeados de conflictos y más conflictos. Parece que ya no hay desacuerdos, problemas, ni situaciones pesadas, sólo hay crisis y conflictos. Y todo el mundo tiene la manera perfecta para solucionarlos: analistas, comentaristas, políticos, mediadores, negociadores, religiosos, coaches, psicólogos y buscones.
Antes de hablar de las posibles soluciones a un conflicto, sería conveniente repasar algunos conceptos básicos, aunque sea para no lucir demasiado despistados cuando se discute el tema.
Una de las definiciones más aceptadas en la psicología social es la del conflicto como una situación, real o percibida, de difícil salida, en la que se enfrentan fuerzas opuestas en cuanto a creencias, valores y principios.
Tipos de conflictos
  •  Conflicto Intrapersonal (interno) ― Es el que ocurre dentro del individuo cuando existen dos o más motivos incompatibles entre sí. Este conflicto interno se hace patente, en menor o mayor grado en la teoría psicosocial de Erikson, en el concepto de disonancia cognoscitiva de Festinger, y hasta en el mecanismo freudiano de la racionalización.
Lewin (1935) identificó tres tipos de conflictos intrapersonales a los que llamó: (1) de atracción-atracción, (2) de rechazo-rechazo y (3) de atracción-rechazo En el conflicto de atracción-atracción, la persona se enfrenta a dos objetos que le son atrayentes o que desea, pero que son incompatibles entre sí (un viaje en crucero por el Caribe o un viaje a Europa en la misma fecha). En el conflicto rechazo-rechazo el sujeto se ve obligado a escoger entre dos situaciones desagradables (hacer las asignaciones o irse a la cama sin cenar). En el conflicto atracción-rechazo, el sujeto se enfrenta con actitudes o tendencias contradictorias dirigidas hacia el mismo objeto―ambivalencia― (comer un postre aunque padece de diabetes; sentir que se ama y se odia a alguien a la misma vez).
Este es el tipo de conflicto que se asocia con las crisis situacionales y con el proceso de tomar decisiones individuales.
  • Conflicto Interpersonal― El conflicto entre dos o más personas
  • Conflicto Intragrupal―El conflicto dentro de un grupo
  • Conflicto intergrupal―El conflicto entre dos o más grupos
Las causas principales de estos tres últimos son:
  • Objetivos y necesidades diferentes
  • Valores diferentes
  • Diferentes niveles de conocimiento
  • Diferencias culturales
  • Presunciones y suposiciones
  • Diferentes percepciones
Errores perceptuales comunes
Los conflictos pueden ser reales o percibidos. A veces vemos problemas donde no los hay y nos convencemos de que no hay salida. Y todo ello a base de nuestra interpretación de lo que ocurre a nuestro alrededor y de las ideas preconcebidas que tenemos en cuanto a la gente. Nos equivocamos cuando:
  • a la hora de juzgar somos más caritativos con nosotros mismos que con los demás
  • nos dejamos influenciar por lo que resulta más obvio
  • nos aferramos a las primeras impresiones aunque no sean las correctas
  • tendemos a pensar que los demás son similares a nosotros
  • tendemos a favorecer las impresiones negativas en vez de las positivas
  • culpamos a las víctimas inocentes por sus desgracias
  • votamos a un candidato por su apariencia física
 A veces una persona nos “cae mal” porque nos recuerda a otra con características similares, porque nos dejamos llevar por lo que otros han dicho de ella, porque nos causó una mala impresión, porque tiene tatuajes, se saca las cejas, habla de “Papito Dios y sus bendiciones ” o dice malas palabras. Y a la primera que nos haga, que se prepare.
Un ejercicio que podemos hacer antes de pasar juicio sobre una persona que nos parece potencialmente conflictiva es:
  • describir su conducta de manera objetiva o neutral
  • considerar por lo menos dos interpretaciones del porqué de su conducta
  • solicitarle una aclaración sobre cómo interpretar su conducta

Las fases del conflicto
Los conflictos no surgen de la nada. Para algunos estudiosos del tema, son sencillamente inevitables por nuestra condición humana y son consecuencia de nuestra interacción social. Pero es posible distinguir cómo se desarrollan los conflictos a través del tiempo y establecer sus diferentes fases:
  • Preludio― las variables que pueden contribuir al conflicto entre las partes
  • Evento precipitante―una acción específica, como un comentario o una crítica, que crea el conflicto
  • Inicio― una parte le hace saber a la otra que existe un conflicto
  • Diferenciación― las partes discuten los asuntos conflictivos y presentan las razones que sustentan sus posiciones respectivas
  • Integración/Resolución―las partes reconocen aspectos comunes y exploran las posibilidades de llegar a una solución
¿Cómo reaccionamos ante un conflicto?
Thomas y Kilmann (1976) identificaron cinco maneras básicas en que nos enfrentamos a los conflictos:
  • Acomodación ― sacrificar las necesidades y deseos propios para acomodar a la otra parte.
  •  Evitación ― ignorar el problema, cambiar el tema, para evitar o posponer el conflicto. La evitación puede ser útil como medida temporal o para tratar asuntos sin importancia y no recurrentes. En casos severos, la evitación puede incluir la ruptura de una relación o el abandonar un grupo.
  •  Colaboración ― trabajar juntos para encontrar una solución que beneficie a todas las partes. Aunque es un método excelente, la colaboración puede tomar mucho tiempo y no es adecuada cuando no existe entre las partes suficiente confianza, respeto o comunicación.
  • Compromiso―traer el problema a la superficie con una tercera persona presente. La meta de la resolución de conflictos es llegar a un acuerdo y, generalmente, esto implicará un compromiso.
  • Competencia― afirmar el punto de vista de una parte a expensas de la otra. Puede ser útil cuando el lograr los objetivos particulares es más importante que la relación entre las partes.
Para resolver los conflictos
El que todas las partes se sienten “en una mesa” de negociación siempre me ha parecido una imagen genial. Los visualizo a todos con las piernas colgando sobre las sillas. Pero eso no viene al caso.
Se habla de soluciones ganar-ganar, perder-perder, ganar-perder.... Unos pierden, otros ganan, y ganamos o perdemos todos a la larga. Se habla de mediación, negociación, arbitraje, e intervención divina. No basta la buena intención para resolver un conflicto. La intención es importante, pero hay que saber lo que se está haciendo y para qué y para quién.
Ya lo dijimos antes...zapatero a tus zapatos. Hay personas muy competentes que son mediadores, negociadores o árbitros que traducen las percepciones individuales en percepciones grupales y que poseen las herramientas y la preparación necesarias, más allá de la buena voluntad.
Puede que seamos nosotros, con nuestras percepciones erradas, las verdaderas causas del conflicto. Vamos a sentarnos “a una mesa” con los que, por el momento, no comparten nuestras ideas.
Y vamos a dejar que los profesionales hagan su trabajo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

MOTIVACIÓN

Los padres se quejan porque los maestros no motivan a sus hijos, los maestros se quejan porque los directores no los motivan a ellos, los empleados se quejan porque no hay motivación de parte de sus supervisores, los supervisores no se sienten motivados por la empresa y la empresa no se siente motivada por el gobierno. En resumen todo el mundo se siente “desmotivado” y de ahí la necesidad de contratar “motivadores” para contestar la pregunta básica de la motivación: ¿qué nos lleva a hacer lo que hacemos, qué es lo que nos mueve?
Los gimnasios están llenos de ejemplos de personas “motivadas” que se matricularon, asistieron durante dos o tres meses y se desaparecieron. Por eso requieren que uno pague por adelantado por un año, como mínimo: conocen bien los límites de la motivación inicial.

¿Qué se entiende por motivación?
Las principales teorías psicológicas dedican un espacio a la motivación, ya sea como un componente de la personalidad, como un producto del aprendizaje o como el medio para lograr una vida plena. Los enfoques varían, pero tienden a coincidir en que la motivación es la fuerza que activa, selecciona, dirige y continúa la conducta hacia unos objetivos.
El modelo que ilustra el proceso de la motivación es más o menos así: el individuo tiene unas necesidades, o desea algo, y esto le provoca un estado de tensión que a su vez genera las acciones (conducta) conducentes a satisfacer esos deseos o necesidades.
clip_image002Y aquí es que se complica el asunto. Las necesidades y los deseos no son iguales para todo el mundo. El nivel de tensión que produce el no poder satisfacerlos también varía según el individuo, por lo que las conductas son diferentes aunque el objetivo sea el mismo: satisfacer la necesidad. Para explicar esas diferencias se han propuesto diversas teorías sobre lo que nos motiva y por qué.
Teorías sobre la motivación
Los proponentes de las diferentes teorías han estudiado la motivación desde varias perspectivas. Algunos ofrecen explicaciones sencillas (es algo biológico, instintivo) mientras que otros utilizan fórmulas complejas para ilustrar por qué hacemos lo que hacemos.
Los enfoques más conocidos surgen de las:
  • teorías conductistas
  • teorías cognoscitivas
  • teorías de desarrollo cognoscitivo
  • teorías de motivación de logro
  • teorías psicoanalíticas
  • teorías humanistas
  • teorías de cognición social
Aunque de primera intención parezcan muy distintas, las diferencias estriban básicamente en:
  • si la motivación se hereda o se aprende
  • si la motivación es externa o interna
La tabla que aparece al final ofrece un resumen de los postulados más importantes de cada una de las teorías.
Dentro de las teorías humanistas, quizás la más conocida sea la de la jerarquía de necesidades humanas (la pirámide de Abraham Maslow, 1954) que se basa en dos grupos de necesidades: de deficiencia y de crecimiento. Dentro de las necesidades de deficiencia, las de los niveles inferiores deber satisfacerse antes de proseguir a los niveles más altos:
Las necesidades de deficiencia son:
1. Biológicas y fisiológicas ― agua, alimentos, sueño, sexo
2. De seguridad ― leyes, estabilidad
3. De amor y pertenencia ― familia, relaciones, trabajo
4. De estima ― logro, estatus, reconocimiento
Aunque la teoría de Maslow ha recibido críticas por parte de los que creen que no necesariamente hay que satisfacer todas las necesidades de un nivel antes de proseguir al siguiente, la famosa pirámide ilustra, de una manera sencilla, el proceso de motivación. Es cuestión de imaginarnos frente a esa estructura y ubicarnos según nuestra percepción de dónde estamos y qué queremos. También sirve para explicar la motivación a través del ciclo vital―a medida que crecemos y maduramos nuestras necesidades van de las más concretas e inmediatas a las más abstractas y abarcadoras.
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Por muy motivada que haya estado una persona que asiste a una obra de teatro, a una iglesia, a un museo o a un salón de clases, si cuando llega encuentra que el calor es insoportable, y además tiene sed...adiós necesidad de crecimiento. Primero hay que satisfacer las de deficiencia y buscar aire y una botellita de agua.
Ninguna teoría explica todos los aspectos de la motivación, pero algunos conceptos resultan muy útiles si se aplican correctamente en diferentes escenarios, tales como hogar, escuela y trabajo.
Conceptos importantes de varias teorías
  •  Motivación intrínseca y motivación extrínseca (humanista)
La motivación intrínseca implica que la persona realiza una tarea por la tarea misma, sin importar las recompensas externas; el completar la tarea constituye la recompensa.
Cuando la motivación es extrínseca la persona persigue una recompensa externa que se le dará cuando complete una tarea. Se cree que debilita la motivación intrínseca porque la tarea se ve como un medio para lograr un fin.
―Los padres muchas veces utilizan esta estrategia para “motivar” a sus hijos. “Si sacas buenas notas, te compro el Play Station.” Aunque se logre el objetivo, hay que tener cuidado y aclarar que lo importante son las notas.
―Los incentivos o estímulos pueden servir para que la motivación extrínseca se vuelva intrínseca. Un niño que lee un libro porque su madre le ofreció $10 puede desarrollar una afición a la lectura y continuar leyendo por su cuenta aunque no haya dinero de por medio. La lectura en sí produce satisfacción.
Debe notarse que en la jerarquía de Maslow las necesidades superiores responden a motivaciones intrínsecas.
  •  Refuerzo positivo, refuerzo negativo, castigo y extinción (conductista)
El refuerzo positivo fortalece una conducta. El nene que se porta bien en la escuela recibe una estrellita, el vendedor estrella recibe un bono.
El refuerzo negativo también fortalece una conducta, pero a base de quitar algo que produce estrés. Al nene que se porta bien se le acorta el time out, al estudiante que fue suspendido por una semana se le permite regresar a los dos días porque entregó una monografía.
El castigo, por el contrario, debilita una conducta y ocurre como consecuencia de un comportamiento.
―Si el empleado tiene muchas ausencias, se le retiene el cheque; si el niño le pegó a su hermana, se le prohíbe ver TV.
La extinción también debilita un comportamiento específico. Si el empleado se esfuerza por atender bien a los clientes, pero no recibe un refuerzo, dejará de hacerlo.
―Si la niña llora porque quiere algo y con su llanto no logra lo que quiere, dejará de llorar.
  •  Aprendizaje social/observacional (Bandura)
El modelado (imitar a otros) y el aprendizaje vicario (ver las consecuencias del comportamiento de otros) son motivadores importantes.
―Aunque hay quien piensa que “nadie escarmienta en cabeza ajena” tenemos la capacidad de saber “lo que nos espera” si hacemos lo que hizo otro.
―Este concepto (teoría) se cita a menudo cuando ocurren conductas que se han visto en TV, juegos de video y ambiente inmediato, sobre todo cuando se trata de conductas violentas.
RECOMENDACIONES A PADRES Y MAESTROS
Hay que ser cautelosos:
  •  Demasiados elogios pueden llevar a los niños a depender de ellos. Cuando los halagos se convierten en algo placentero para el niño/estudiante, en vez de servir para motivarlo, se convierten en una especie de adicción. El estudiante comienza a necesitar elogios constantes y no desarrolla su iniciativa personal.
  •  Las injusticias ocurren a diario en el trato que se da a los hijos/estudiantes. Consciente o inconscientemente, los padres y maestros tienen sus preferencias y reaccionan de acuerdo con ellas. En el caso de los maestros, deben sobreponerse a sus favoritismos y tratar a todos sus estudiantes por igual, de modo que cada estudiante tenga la misma oportunidad de motivarse para aprender.
  •  La manipulación ocurre cuando padres o maestros se enfocan en la conducta positiva de un niño/estudiante, o la de un grupo, para insinuar que una conducta específica es la más deseable. Esto funciona en algunas situaciones para lograr que los estudiantes modifiquen su conducta, pero lo que se está diciendo, en realidad, es que es aceptable manipular a otros para obtener lo que se quiere:
― "Mira lo bien que Zuleika hizo la asignación."
― "Me gusta mucho la aportación que están haciendo los de la primera fila”
  • La exageración devalúa las relaciones honestas entre los niños y sus mayores. El halago exagerado incluye expresiones como las que se mencionan a continuación. Cuando se usan continuamente no se estimula la motivación intrínseca; por el contrario, los jóvenes dependerán de la motivación extrínseca:
  • "Tremendo"
  • " Súper"
  • " Fantástico"
  • " Yo voy a ti"
La meta básica de padres y maestros debe ser ayudar a los niños y jóvenes para que se desarrollen como personas con motivación intrínseca, de manera que sean adultos exitosos.


Las reglas básicas de la motivación
· Proponerse una meta, pero seguir un camino. El camino estará lleno de mini-metas u objetivos que van en direcciones diferentes. Cuando se logran las metas menores, habrá más motivación para lograr las metas mayores.
· Terminar lo que se empieza. Un proyecto a medias no sirve para nada. El darse por vencido es un hábito. Hay que desarrollar el hábito de terminar los proyectos auto-motivados.
· Socializar con los que tienen intereses similares. El apoyo mutuo es motivador. Las actitudes de las amistades se convertirán en las actitudes propias. Aquí entra el juego aquello de “dime con quién andas” y “las juntillas”. Y por qué los gimnasios ofrecen especiales de “dos por uno”.
· Aprender a aprender. El depender del conocimiento de otros fomenta el hábito de la procrastinación. Es posible aprender sin maestros y al hacerlo se encuentran y se crean oportunidades de éxito.
· Armonizar el talento natural con los intereses que motivan. Las habilidades naturales crean motivación, la motivación crea persistencia y la persistencia completa el trabajo que hay que hacer.
· Aumentar el conocimiento sobre las materias que inspiran. Mientras más sabemos de algo, más queremos saber.
· Arriesgarse. El fracasar y el reponerse del fracaso son elementos de la motivación. Nadie ha logrado el éxito sin haber fracasado en el camino;
En resumen, y con perdón de los “motivadores”, hay que recordar que nadie puede motivarnos mejor que nosotros mismos.

 
ENFOQUENombre de la teoríaProponenteComponentes de la Motivación
Teorías conductistas
La motivación es extrínseca
La motivación se explica en términos de estímulos externos y refuerzos. El ambiente externo y las acciones de padres y maestros son de vital importancia.
1-Condicionamiento clásico
2-Condicionamiento operante
3- Observacional / Aprendizaje social
1-Pavlov
2-Skinner
3-Bandura
1- Estímulo, Respuesta, Asociación (involuntario)
2- Estímulo, Respuesta, Recompensa = Refuerzo
3- Modelado (Imitación) + Aprendizaje vicario
Teorías Cognoscitivas
La motivación es intrínseca
La motivación se explica en términos de la búsqueda activa de la persona por encontrar significado y satisfacción en la vida. Por ende, la motivación es interna.
1- Expectativa-valor
2- Teoría de la atribución
3- Disonancia cognoscitiva
1Vroom 2- Heider, Weiner
3- Festinger
1- Expectativa de éxito + instrumentalidad + valor de los resultados.
2- El éxito/fracaso se atribuye a factores que son internos/externos; bajo control/fuera de control
3- Se actúa para resolver conflictos o discrepancias entre dos creencias o acciones.
Teorías de desarrollo cognoscitivo1- Etapas de desarrollo cognoscitivo
2- Zona de desarrollo proximal
1- Piaget
2- Vygotsky
1- Los niños se motivan para desarrollar sus habilidades cognitivas o mentales según una serie de etapas predecibles.
2- La zona de desarrollo proximal es la distancia entre el nivel de desarrollo real y el nivel de desarrollo potencial.
Teorías de motivación de logro 1- Necesidad de logro
2- Temor al fracaso
3- Temor al éxito
4- Teoría de Metas:

Metas de dominio Metas de desempeño Metas sociales
1- 2- 3- Atkinson y Raynor
4- Locke y Latham
1- Los individuos con una alta necesidad de logro están interesados en la excelencia per se y no en las recompensas extínsecas, tienden a iniciar actividades de logro y persisten ante el fracaso.
Teorías psicoanalíticas1- Vida y Muerte
2- Relaciones sociales/interpersonales
3- Poder
4- Búsqueda del alma
1- Freud
2- Erikson, Sullivan
3- Adler

4- Jung
1- Toda acción o conducta es el resultado de instintos biológicos internos que se clasifican en dos categorías; vida (sexual) y muerte (agresión).
2- Las relaciones sociales e interpersonales son fundamentales
3- El poder y el dinero son motivadores
4. El temperamento y la búsqueda del alma o significancia personal
Teorías humanistas
Enfatizan la necesidad de crecimiento personal. La persona total es importante, al igual que la libertad personal y la autodeterminación.
1- Jerarquía de necesidades 
2- Jerarquía de necesidades motivacionales 
3- Autodeterminación
1- Maslow
2- Alderfer
3- Deci y Ryan
1- Necesidades de autorrealización, estima, pertenencia, seguridad y fisiológicas.
Las necesidades de los niveles superiores no nos motivan si no hemos satisfecho las de los niveles inferiores

2- Necesidades de crecimiento, relación y existencia. Si no se satisfacen las necesidades superiores puede haber regresión.
3- Motivación intrínseca vs. motivación extrínseca. La persona debe ser capaz de iniciar y regular, por su decisión personal, el esfuerzo que debe invertir para completar una tarea para que la tarea sea su propia recompensa
Teorías de Cognición Social1- Autoeficacia
2- Autorregulación
1- 2- Bandura 1- Juzgar la habilidad propia
2- Establecer metas y desarrollar un plan para lograrlas

Derechos reservados.

lunes, 3 de mayo de 2010

CUANDO EL ESTRÉS NOS MANEJA

¡Ay, el estrés! Parece que todos estamos “estresaos” o “estrésicos” y que tenemos razones de sobra para sentirnos así.
Hace más de 20 años ofrecí por primera vez un taller sobre el famoso manejo del estrés. De más está decir que yo era la que más estrés sentía en aquel momento: me estaba enfrentando a una situación nueva y quería causar una buena impresión, quería compartir lo que había aprendido sobre un tema que estaba tan de moda, y no sabía si lo que yo había preparado iba a resultar relevante para los participantes.
Después de muchos talleres (con mis niveles de estrés cada vez menores), de leer las distintas teorías y de conocer los resultados de investigaciones más recientes, creo que he logrado identificar aquellos aspectos del estrés que sí resultan importantes para la mayoría de nosotros, así como algunos mitos que frecuentemente salen a relucir:



  • El estrés es igual para todo el mundo



  • El estrés es perjudicial siempre.



  • El estrés está en todas partes; no hay nada que   hacer  para combatirlo.



  • Si no hay síntomas, no hay estrés.




  •  ¿Stress, Estrés o Tensión?
    El término stress, como lo entendemos hoy en día, fue acuñado por Hans Selye en 1936, quien lo definió como “la respuesta no específica del organismo ante cualquier demanda de cambio”. Selye había estudiado a muchos animales en el laboratorio y había notado que cuando se les sometía a estímulos dañinos (luces brillantes, sonidos ensordecedores, temperaturas extremas y frustración continua) todos exhibían cambios fisiológicos. Sus experimentos demostraron que un estado de stress persistente podía causar que los animales desarrollaran varias enfermedades, similares a las de los humanos, tales como ataques cardiacos, enfermedades renales y artritis.
    Selye pasó gran parte de su vida redefiniendo el stress. Ya viejo, cuando le preguntaron qué era el stress, dijo a los reporteros: "Todo el mundo sabe lo que es el stress, pero nadie lo sabe en realidad”.
    Los estudiosos del tema señalan que a los científicos se les hace difícil definir el estrés porque se trata de una sensación subjetiva que se asocia con síntomas que varían según la persona. Citan el ejemplo de montarse en una montaña rusa: a algunos les provoca temor y ansiedad, mientras que a otros les produce placer. Mito 1: El estrés es igual para todo el mundo.

    En 1967 los psiquiatras Thomas Holmes y Richard Rahe examinaron los récords médicos de más de 5,000 pacientes para determinar si los acontecimientos estresantes provocaban enfermedades. A base de los resultados obtenidos, desarrollaron una escala (SRRS) que les asigna diferentes puntuaciones a los “eventos vitales” según el estrés que representan. Estos eventos o acontecimientos van desde la muerte del cónyuge hasta infracciones menores de la Ley y algunos son eventos “positivos” como vacaciones y ascensos. La escala ha experimentado algunos cambios para ajustarla a los tiempos, pero todas las validaciones subsiguientes tienden a confirmar la correlación entre estrés y enfermedad. La Escala Holmes-Rahe aparece al final de esta entrada.

     

    DEFINICIONES MÁS FRECUENTES
    • El estrés es una reacción física automática ante una amenaza o un peligro.

    clip_image002Si partimos de esta definición resulta evidente que el estrés produce unas reacciones fisiológicas en nuestro organismo.
    El reflejo o respuesta de luchar o huir (fight or flight) es la respuesta primitiva, automática e innata de nuestro cuerpo que nos prepara para pelear o correr ante un ataque, daño o amenaza contra nuestra supervivencia. Esta respuesta, estudiada por primera vez por el fisiólogo Walter Cannon de la Universidad de Harvard, está grabada en nuestro cerebro y representa una sabiduría genética diseñada para protegernos de daño corporal. Esta respuesta en realidad corresponde al área del cerebro llamada hipotálamo y ocurre más o menos así:
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    Las reacciones fisiológicas ante el estrés son similares a las que ocurren cuando tenemos coraje (ira, enojo):
    • La adrenalina y otros químicos entran a la sangre
    • El corazón bombea más rápidamente clip_image005
    • La presión sanguínea aumenta
    • La circulación se acelera
    • Los músculos se tensan
    Y esta imagen de músculos tensos nos lleva a otra definición:
    • El estrés es la tensión que sentimos cuando nos enfrentamos a algo nuevo, incómodo o amenazante.
    La RAE parece haber adoptado esta visión, e incorpora el aspecto fisiológico, cuando define el estrés como la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.
    Durante siglos, la Física ha venido utilizando el concepto de stress, o tensión, para explicar la elasticidad, que es la propiedad que permite que un cuerpo retorne a su tamaño y forma originales después de haber sido comprimido o estirado por una fuerza externa. La idea del estrés como tensión permite comprender algunos conceptos básicos.
    Uno de los ejercicios que más gusta entre los participantes de los talleres y seminarios es el de estirar una bandita elástica (liguita, gomita, o rubber band) para indicar cuán tensos se sienten. Mientras algunos las estiran hasta que se parten, otros las dejan en su estado natural. La mayoría las estiran hasta un límite razonable. Y esto nos lleva al Mito 2: El estrés es perjudicial siempre.
    Las gomitas, al igual que las cuerdas de una guitarra, necesitan tener un cierto nivel de tensión para cumplir su función. Una gomita sin tensión no puede sujetar los papeles, una guitarra con cuerdas flojas no suena bien; pero si nos excedemos al estirar las gomitas y las cuerdas... ¡desastre total! Los seres humanos también necesitamos encontrar ese punto medio que nos permita funcionar, competir y ser productivos, sin llegar a la autodestrucción.
    Ahora que tenemos una idea de lo que se entiende por estrés, tenemos que preguntarnos: ¿de dónde viene? Si ya no enfrentamos los peligros que amenazaban a nuestros primitivos antepasados, ¿qué nos causa estrés?
    LAS FUENTES DEL ESTRÉS
    •  El ambiente que nos rodea― Tiempo (calor, frío), tráfico, ruido
    • Las presiones sociales ― Familia, trabajo, dinero, amistades
    • Los factores fisiológicos ― Cambios hormonales, enfermedades, mala nutrición
    • Nuestros pensamientos― Cómo nuestro cerebro interpreta los cambios ambientales y físicos
    Una representación gráfica sería ésta:
    image  Todo lo que nos rodea tiene el potencial de causarnos estrés. Cada persona, sin embargo, va a interpretar su ambiente según sus características particulares que son las que van a determinar sus niveles de estrés y a producir las diferentes respuestas.
    Lazarus (1968) propuso el siguiente modelo para ilustrar cómo un evento externo produce diferentes respuestas de estrés según nuestra interpretación, tanto de la importancia del evento como de nuestra capacidad para enfrentarlo.

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    ¿CÓMO PODEMOS MANEJAR EL ESTRÉS?
    Hay cuatro estrategias básicas:
    • Mejorar la salud general ― mientras mejor sea nuestra condición física, menor será el efecto del estrés
    • Cambiar la situación ― después de identificar cuál es la fuente de nuestro estrés, determinar si nuestras expectativas son realistas y hacer los cambios necesarios en ellas
    • Cambiar nuestros pensamientos ― si no podemos cambiar o mejorar la situación, vamos a tratar de verla desde otra perspectiva más positiva
    • Cambiar nuestra conducta ― reconocer nuestra tendencia a reaccionar de una manera determinada cuando sentimos estrés y, de ser necesario, modificar nuestro comportamiento
    Otras estrategias específicas
    El manejo del estrés depende del tipo de estrés:
    •  Estrés situacional es el estrés momentáneo causado por un reto o una amenaza inmediata (luchar o huir)
    Estrategia: Respirar hondo y mantener las manos abiertas
    •  Estrés anticipatorio es el que sentimos cuando nos preocupamos por el futuro
    Estrategia: Planificar
    • Estrés crónico es el causado por una enfermedad, un accidente o la muerte de un ser querido
    Estrategia: Ir día a día
    • Estrés residual es la tensión que venimos arrastrando de nuestro pasado, las viejas heridas y los malos recuerdos
    Estrategia: Dejarlos ir ― Perdonar

    Cuando surge el tema del perdón, no falta quien comente “Yo perdono, pero no olvido”. Y otro dirá “sin olvido no hay perdón”.
    Lo cierto es que, a diferencia del olvido, el perdón es voluntario. La sensación que más estrés produce es la de impotencia e indefensión ante las circunstancias. Mientras más control tenga la persona sobre lo que le rodea, menos propensa será a sentir los efectos del estrés. No tenemos control sobre nuestros recuerdos, buenos o malos, pero sí podemos controlar lo que sentimos cuando recordamos. Tenemos dos opciones: seguimos dándole vuelta a lo mucho que alguien nos hizo sufrir, con lo que le estamos dando poder sobre nosotros; o le perdonamos y seguimos adelante con más control y menos estrés. Y, de paso, vamos a perdonarnos a nosotros mismos, porque no somos perfectos y en algún momento también hemos lastimado a otros, con intención o sin ella.
    Todas las estrategias mencionadas sirven para destruir el Mito 3: El estrés está en todas partes; no hay nada que hacer para combatirlo.

    Los síntomas del estrés
    Un diagnóstico de estrés generalmente responde a los siguientes síntomas:
    • Dificultad para concentrarse y para tomar decisiones
    • Irritabilidad
    • Insomnio y problemas para dormir
    • Estado de ánimo decaído o depresión
    • Incapacidad para procesar información y para completar las tareas
    • Ansiedad o temor
    • Enojarse o frustrarse con facilidad
    • Susceptibilidad al catarro común e infecciones menores
    En algunos casos, el estrés no produce síntomas observables a simple vista, sobre todo en las personas que tienden a ser pasivas y poco comunicativas, por lo que Si no hay síntomas, no hay estrés es otro mito.
    Actividades que ayudan a combatir el estrés:
    • Hacer ejercicios
    • Tener una buena alimentación
    • Meditar
    • Orar
    • Hablar con amigos y familiares
    • Practicar Yoga
    • Escribir sobre nuestros sentimientos y pensamientos
    • Cantar y bailar
    • Buscar ayuda profesional


    Actividades nocivas que se usan de excusa ante el estrés
    • Ingerir alcohol
    • Usar drogas
    • Fumar
    • Jugar compulsivamente
    • Gastar más de lo que permite el presupuesto
    • Actuar violentamente

    COMENTARIOS FINALES
    Todos podemos ser víctimas del estrés en distintos momentos de la vida. Algunas veces somos conscientes de que estamos en tensión, pero en otras ocasiones ni nos enteramos de lo que nos pasa. Si nos visualizamos como una especie de filtro entre lo que sucede a nuestro alrededor y cómo reaccionamos, será más fácil entender la importancia de nuestras creencias, pensamientos y expectativas para manejar las fuentes específicas de nuestro estrés.
    El estrés no siempre es malo. Necesitamos un poco de tensión que nos impulse, que nos motive, que nos haga funcionar como personas. El peligro estriba en que esa tensión se prolongue hasta convertirse en un peligro para nosotros y para los que nos rodean.
    No debemos olvidar que:
    · Los niños y adolescentes también sufren el estrés que provocan las exigencias de padres y maestros, las presiones de las amistades y los cambios hormonales asociados con su desarrollo.
    · El sentido del humor es el mejor antídoto para el estrés. Si logramos poner las cosas en una perspectiva racional, notaremos que no vale la pena preocuparnos hoy por algo que, a la larga, no tendrá importancia alguna. Tenemos que reírnos hasta de nosotros mismos y recordar que, después de todo
    “El estrés es la confusión básica que ocurre cuando nuestra mente impide que nuestro cuerpo le caiga aclown_waving_lw puños a un idiota que se merece una paliza.”



    Derechos Reservados – Annabel Marrero
    BERRY’S WORLD
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    “Buenas noticias. Se acabaron tus problemas
    de estrés en el trabajo. Estás despedido”






    La Escala del Estrés (Holmes-Rahe)
    Lea con cuidado todos los eventos que aparecen a continuación y anote, en la última columna, la puntuación de aquellos que hayan ocurrido en su vida durante el último año. Luego, sume los puntos para obtener el total. No hay respuestas correctas ni incorrectas; se trata de identificar las situaciones que usted ha experimentado últimamente y cómo afectan sus niveles de estrés.
    EVENTOS VITALESPUNTOS
    Muerte de la pareja100
    Divorcio73
    Separación de la pareja65
    Encarcelamiento 63
    Muerte de un familiar cercano63
    Enfermedad o incapacidad53
    Contraer matrimonio50
    Despido / Cesantía del trabajo47
    Reconciliación con la pareja45
    Retiro / Jubilación45
    Cambio de salud o conducta de un familiar cercano44
    Embarazo (propio o de la pareja)40
    Problemas o disfunciones sexuales39
    Llegada de un nuevo miembro a la familia39
    Reajuste en los negocios39
    Cambio en la situación financiera38
    Muerte de un amigo cercano37
    Cambio en el tipo de trabajo36
    Cambio en el número de discusiones con la pareja35
    Hipoteca, préstamo bancario o deudas de $30,000 ó más31
    Problemas para pagar hipoteca o préstamo30
    Cambio de responsabilidades en el trabajo29
    Hijo o hija se fue del hogar29
    Problemas con parientes políticos (suegros, etc.)29
    Logro personal importante28
    La pareja comienza a trabajar o deja de trabajar 26
    Comenzar o terminar estudios26
    Cambio en condiciones de vida25
    Cambio en los hábitos personales24
    Problemas con el jefe/supervisor23
    Cambio en el horario o condiciones laborales20
    Cambio de residencia (mudanza)20
    Cambio de escuela20
    19
    Cambio en las actividades religiosas19
    Cambio en actividades sociales18
    Hipoteca, préstamo bancario o deudas de $10,000 ó menos17
    Cambio en hábitos de sueño16
    Cambio en el número de reuniones familiares15
    Cambio en los hábitos de alimentación15
    Vacaciones13
    Fiestas de Navidad y fin de año 12
    Infracción menor de la ley11
    TOTAL
    Interpretación de la escala:
    Menos de 150 puntos = Riesgo moderado de desarrollar enfermedades o condiciones relacionadas con el estrés
    150 - 299 puntos = Bastante probabilidad de desarrollar enfermedades o condiciones relacionadas con el estrés
    300 puntos ó más = Mucha probabilidad de desarrollar enfermedades o condiciones relacionadas con el estrés

    domingo, 25 de abril de 2010

    UN SER QUE NOS PERSIGUE

    psicoproblemas

    Hace días que estaba por comentar este tema porque he notado una tendencia que me resulta preocupante: ante la “crisis de valores”, la ola de violencia que nos arropa, las drogas y el desempleo, ha surgido un grupo de “motivadores” que nos invitan a “reinventarnos”, a aceptar los designios del destino, a orar, a ver el cambio como algo positivo y un chorro de estupideces más.

    Y digo que son estupideces, porque creo que solamente a un estúpido se le puede ocurrir que una persona pensante, que de momento enfrenta una situación penosa provocada por otros, debe dejar de pensar, de preocuparse, de sentir, para entregar su destino y su intelecto a manos de quién sabe quién, y dedicarse a leer sobre las bellezas de los pajaritos y las cascadas. La resignación y la aceptación tienen un límite.

    Que conste que no estoy instigando a la lucha armada, ni mucho menos. Pero considero que todos debemos reflexionar sobre lo que ocurre en este país y en el mundo. No basta con decir que “todos son iguales”, que es un “problema mundial” y que “por lo menos estás vivo y tienes trabajo”.

    No, no basta. El primer paso para enfrentar una situación, un problema, un conflicto, es conocer su origen, y entenderlo. Y si hay algún culpable, hay que señalarlo. Solamente así podemos comenzar a llorar, patalear, orar, maldecir, leer reflexiones, aceptar lo que nos pasa y adaptarnos a la nueva situación de una manera psicológicamente saludable. Con todo lo que se ha hablado del proceso de superar una crisis, estos “expertos”, que probablemente tienen contratos con el gobierno, nos quieren brincar de “te quedaste sin trabajo” a “esta es una oportunidad de crecimiento”. Y todo por un déficit presupuestario cuyos pormenores no han explicado ante el pueblo. Por mí, se pueden ir todos al centro... ¿alguien se ha preguntado qué pasaría si los bonos municipales de Puerto Rico fueran considerados “chatarra”? Y ahora que sabemos de los traqueteos de Moody, Standard & Poors y compañía, sería interesante saber la respuesta.

    ¿Cómo es que dicen ahora? Pero nada, vamos al ser que nos persigue. Esta canción pegajosa, que algunos adjudican a Pedro Flores, y que otros dicen que es una melodía dominicana típica, dice algo así como “Yo soy el hombre más guapo...peleo hasta dentro de un saco...porque eso no es culpa mía...es de un ser que me persigue. Sigue tus amores sigue, aunque te den una trulla, porque eso no es culpa tuya, es de un ser que te persigue”.

    La primera vez que la oí, estuve casi una semana tarareando el estribillo. No puedo negar que me encanta. Y también pensé en el concepto de responsabilidad personal y en la teoría de Julian Rotter sobre el locus de control (ya sé que locus no aparece en el diccionario de la RAE, pero equivale a lugar).

    Julian B. Rotter (1966), un conocido psicólogo social, propuso una teoría, bastante complicada por cierto, sobre las expectativas, los refuerzos y la conducta, que llamó teoría del aprendizaje social. En una época en la que imperaban el psicoanálisis y el conductismo, planteó la importancia de la motivación y las expectativas en la conducta y en la personalidad de los individuos. No pretendo entrar en detalles ni basarme en las traducciones horrendas que aparecen en la internet, por lo que recomiendo la página The Social Learning Theory of Julian B. Rotter para los que quieran más información.

    El locus de control es un rasgo de la personalidad que consiste en la percepción que tiene una persona de lo que determina o controla el rumbo de su vida. Es el grado en que percibe que los eventos y sus conductas son consecuencias de sus propias acciones o, por el contrario, que lo que le sucede depende de algo ajeno, independiente, y hasta inexorable.

    Los dos extremos del locus de control son interno y externo:

    • Locus de control interno: la persona percibe que los eventos ocurren principalmente como efecto de sus propias acciones. La persona controla su vida, y su esfuerzo, sus capacidades y su responsabilidad personal tendrán consecuencias positivas.
    • Locus de control externo: la persona percibe que los eventos ocurren como resultado de la suerte, del destino, o del poder y las decisiones de otros. No importa lo que haga, lo que sucede tenía que suceder.

    Y lo que hay que preguntarse es: si todo lo que ocurre tiene un propósito y si lo que pasa es lo que tenía que pasar, ¿para qué voy decirles a mis hijos que estudien y para qué voy a esforzarme en ser una mejor persona?

    Nos toca a cada uno de nosotros, entonces, decidir quién nos controla. Si ya hemos aceptado que no hay nada que hacer y que la suerte está echada, entonces vamos a leer reflexiones y pensamientos bellos, vamos a hacerles caso a los motivadores, vamos a resignarnos. Si, por el contrario, creemos que nuestro futuro está en nuestras manos y que tenemos alguna injerencia en él, entonces vamos a decidir si queremos leer esas reflexiones y pensamientos, si queremos escuchar a esos motivadores y si queremos resignarnos.

    A mí, por lo pronto, no me persigue ser alguno.

     

     

    miércoles, 7 de abril de 2010

    MUCHACHOS MALCRIADOS

     

    Están en todas partes. En la escuela les faltan al respeto a los maestros, cuando juegan no quieren compartir sus juguetes, en la casa no obedecen a sus padres y cuando van a las tiendas forman tremendas perretas si no los complacen. No recuerdo la última vez que fui a un supermercado en el que no hubiera un muchacho berreando en un carrito y una madre amenazándolo para que se callara (y después sonriendo a los que estábamos a su alrededor para disimular su frustración).

    ¿Por qué hay muchachos “malcriados”? ¿Por qué no se habla tanto de los “bien criados?” La lógica indica que ambos son productos de la crianza que reciben. O de la que recibieron, porque hay que aclarar que las malacrianzas no se limitan a los niños y jóvenes.

    Según la Real Academia, crianza es la acción y efecto de criar; criar es instruir, educar y dirigir; malcriar es educar mal a los hijos, condescendiendo demasiado con sus gustos y caprichos; y un malcriado es alguien falto de buena educación, descortés, incivil. Se dice por lo común de los niños consentidos y maleducados.

    Si nos fuésemos a llevar exclusivamente por estas definiciones tendríamos que concluir que los niños malcriados son una consecuencia directa del exceso de atención que les prestan sus padres. Para evitar las malacrianzas, o la malcriadez, por lo tanto, los padres no deberían consentir mucho a sus hijos, ni complacerlos cuando se les antoja algo. Pero como que hay algo que no cuadra...por lo que hay que recordar que todos los conceptos y definiciones responden a paradigmas y constructos culturales que, en este caso, parecen reflejar la creencia hispana tradicional de que “los niños hablan cuando las gallinas mean”.

    Hay muchas maneras de criar, y muchas maneras de “mal criar” porque hay diversos estilos de crianza. Muchos padres crean su propio estilo a base de una combinación de factores que pueden cambiar a medida que los hijos desarrollan sus propias personalidades a través de las distintas etapas de la vida. El estilo de crianza depende también de los temperamentos de padres e hijos y se fundamenta en gran medida en la influencia de los propios padres (abuelos) y la cultura.

    Algunos padres hacen exactamente lo que sus padres hacían con ellos. Un padre que le paga a su hijo puede justificar su acción diciendo “a mí me daban de correazos y mira lo bien que salí”. Pero no habla del resentimiento, del dolor y del coraje que sentía cuando veía a su padre con la correa en la mano. Algunos se proponen hacer con sus hijos todo lo contrario a lo que sus padres hicieron con ellos. Otros padres buscan información en libros especializados, o consultan con otros padres, con maestros, o con profesionales de la salud mental. Pero todos estarían de acuerdo en que no existe una fórmula mágica que garantice buenos resultados.

    Un estilo de crianza es un constructo psicológico que representa las estrategias que los padres y las madres utilizan con sus hijos e hijas. Los estilos de crianza han sido objeto de estudio por parte de muchos investigadores de las ciencias sociales.

    Una de las teorías más conocidas es la Diana Baumrind (1967). Sus estilos se basan en dos factores importantes en la crianza de los hijos: 1) Receptividad de los padres, que se refiere al grado en que los padres responden a las necesidades de sus hijos y 2) Exigencias de los padres, que se refiere a las expectativas de los padres en cuanto al comportamiento maduro y responsable de los hijos. A base de observaciones de campo, entrevistas con padres y otros métodos de investigación, identificó cuatro dimensiones importantes de la crianza:

    · Estrategias disciplinarias

    · Calidez y apoyo

    · Estilos de comunicación

    · Expectativas de madurez y control

    Según estas dimensiones, Baumrind planteó que la mayoría de los padres exhibían uno de tres estilos de crianzas diferentes. Otras investigaciones posteriores recomendaron la inclusión de un cuarto estilo (Maccoby y Martin, 1983).

    Los cuatro estilos de crianza

    1. Autoritario En este estilo de crianza se espera que los hijos obedezcan las reglas estrictas que establecen los padres. El no seguirlas generalmente provoca un regaño o un castigo severo. Los padres autoritarios no explican el porqué de las reglas y si se les pregunta contestan con un “porque sí, porque yo lo dije”. Estos padres son muy exigentes, pero no responden a las necesidades de sus hijos. Tienden a concentrarse en el comportamiento negativo, en vez del positivo.

    · Los hijos de padres autoritarios generalmente no aprenden a pensar por sí mismos ni comprenden por qué tienen que comportarse de una forma determinada. El estilo autoritario generalmente produce niños que son obedientes y proficientes, pero menos felices, con menos competencias sociales y con una autoestima baja.

    2. Autoritativo (Democrático) Al igual que los autoritarios, estos padres establecen reglas y normas que se espera que los hijos sigan. Sin embargo, este estilo es mucho más democrático. Los padres autoritativos son receptivos y están dispuestos a escuchar las preguntas de sus hijos. Sus expectativas son claras y razonables y cuando los hijos no las cumplen, estos padres son más comprensivos y perdonan en vez de castigar. Son asertivos, pero no restrictivos y premian las buenas actuaciones de sus hijos en vez de resaltar las conductas no aceptables. Los padres democráticos ayudan a sus hijos a aprender a valerse por sí mismos y a pensar en las consecuencias de su comportamiento. Un padre autoritativo permite que sus hijos tengan opciones―tiene que vestirse de cierta manera, pero puede escoger qué camisa o pantalón usar.

    · Los estilos de crianza autoritativos tienden a resultar en hijos felices, capaces y exitosos (Maccoby, 1992).

    3. Permisivo―Los padres permisivos, o indulgentes exigen muy poco de sus hijos. Establecen muy pocas reglas que no se hacen cumplir de manera uniforme. Casi nunca regañan o disciplinan porque tienen expectativas muy bajas en cuanto a la madurez y autocontrol de los niños. Son poco tradicionales, poco severos y evitan las confrontaciones. No quieren estar atados a una rutina y quieren que sus hijos se sientan libres. Estos padres generalmente apoyan a sus hijos en todo y son cálidos y comunicativos con ellos, por lo que muchas veces asumen un papel de amigos más que de padres.

    · Un estilo de crianza permisivo muchas veces resulta en niños infelices y con poco autocontrol, con altas probabilidades de tener problemas con la autoridad y con un pobre desempeño académico.

    4. Desconectado (Uninvolved)Este estilo se caracteriza porque los padres exigen muy poco a sus hijos, son poco receptivos y la comunicación familiar es casi inexistente. Aunque los padres satisfacen las necesidades básicas de los hijos, están desconectados de lo que acontece en sus vidas. Los padres tienen sus propios intereses e ignoran a sus hijos que llegan a ser una molestia o un impedimento. En casos extremos, estos padres rechazan a sus hijos o se tornan negligentes.

    · Este estilo redunda en niños que carecen de autocontrol, tienen una baja autoestima y son menos competentes que sus pares.

    ¿Por qué hay distintos estilos de crianza?

    Después de conocer el impacto de los estilos de crianza en el desarrollo infantil, cabe preguntarse por qué todos los padres no utilizan un estilo autoritativo/democrático. Después de todo, es el estilo con más probabilidades de producir individuos felices, capaces y seguros de sí mismos. ¿Por qué varían, entonces, los estilos de crianza? Algunas causas potenciales incluyen la cultura, la personalidad, el tamaño de la familia, el trasfondo familiar, el estatus socioeconómico, el nivel académico y la religión. La experiencia nos enseña que la mayoría de los padres no practica un estilo de crianza que coincida en todo con una de las clasificaciones discutidas, más bien hay rasgos de unas y otras.

    Cuando en la familia hay un solo progenitor (padre o madre) puede presumirse que habrá un solo estilo, pero ¿qué pasa cuando el padre y la madre tienen ideas diferentes sobre la crianza de sus hijos? Probablemente habrá desacuerdos y peleas y los niños se aprovecharán de la situación para salirse con las suyas. Y de ahí surgen las frases familiares famosas:

    “Deja que llegue tu padre.”

    “Pídele permiso a tu madre.”

    “A mí no me preguntes, mira a ver lo que dice tu mamá.”

    “Si tu padre se entera...”

    “Papi me dijo que podía ver TV hasta las 10”....

    ...y otras por el estilo que le dejan saber al “nene” quién es el que tiene el control y qué tiene que hacer o decir para lograr sus propósitos. De ahí la importancia de que ambos padres se pongan de acuerdo en cuanto a:

    · Establecer normas y límites para los hijos Esto debe incluir horarios para TV, asignaciones, hora de ir a dormir, salidas con amistades, etc. Las reglas deben ser claras y precisas y los niños deben conocerlas con anticipación.

    · Respetar las diferencias en los estilos de crianza Aunque uno de los padres tenga un estilo más estricto y el otro sea más flexible, ambas posturas son igualmente válidas. Si se respetan las ideas y los valores de la pareja, se puede lograr un “happy medium”, un punto de encuentro entre los distintos estilos que es esencial no sólo para el bienestar de los hijos, sino de toda la familia.

    · Buscar la cooperación mutua Cuando ambos padres se ponen de acuerdo y reconocen que cada uno contribuye positivamente a la crianza de sus hijos hay menos problemas y conflictos en la relación de pareja.

    · No discutir en presencia de los hijos Si hay desacuerdos, hablar en privado, y luego mantener un frente unido al comunicarse con los hijos.

    El mejor consejo que jamás oí referente a la crianza de los hijos es que hay que ESCOGER LAS BATALLAS. Criar hijos no  es fácil, pero a veces los padres se complican más de la cuenta cuando quieren hacer valer su autoridad a toda costa. No podemos pelear con los hijos por todas y cada una de las cosas en las que no estamos de acuerdo―vamos a dejar las peleas para lo verdaderamente importante y para lo que pueda atentar contra su bienestar. Es recomendable analizar las situaciones, considerar las alternativas y prever las consecuencias de cada una de ellas y decidir si la batalla vale la pena:

    · ¿Qué puede pasar si una joven de 15 años quiere salir con un amigo hasta las 2 de la mañana? ¿Vale la pena discutir con ella?

    · El nene de tres años no quiere bañarse. ¿Lo castigamos o dejamos el baño para más tarde?

    · Al jovencito de 12 años no quiere recortarse y jura que se ve bello con su pelo largo ¿vamos a cortarle el pelo mientras duerme?

    · Al nene de 6 años que decide que no quiere vestirse, ¿debe su madre dejarle ir a la escuela en pijamas?

    Hay muchos ejemplos de estas situaciones: tatuajes, piercings, música, vestimenta, iPhones, amistades y vaya usted a saber.

    Lo importante es reconocer que los padres no siempre tienen la razón, que los tiempos cambian, y que no es fácil ser niño hoy en día. Pero, por sobre todas las cosas, hay que aprender las estrategias para que nuestros estilos de crianza no tengan como consecuencia más muchachos malcriados.

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    jueves, 1 de abril de 2010

    INTELIGENCIA EMOCIONAL

     

    “¡Este niño es brillante, tiene A en todo!”

    “Mi hija es muy inteligente, tiene un cociente de 122.”

    No conozco a ningún padre (ni a una sola madre) que me haya dicho que su hijo es más bruto que volverlo a decir. A lo más que llegan es a que “el nene es inteligente, pero es muy vago.”

    Porque ser inteligente es importante... y la inteligencia, como la entiende la mayoría de las personas, se asocia con las buenas notas y con los resultados de las pruebas psicométricas. El nene que no saca buenas notas es porque no tiene buenos hábitos de estudio, y la nena cuyo cociente intelectual resultó promedio “se puso nerviosa” cuando se le administró la prueba.

    Pero, ¿qué es eso de inteligencia? Según el diccionario, es la capacidad de entender o comprender; la capacidad de resolver problemas. Para los psicólogos, la inteligencia se define operacionalmente como lo que miden los tests de inteligencia. En otras palabras, una persona es tan “inteligente” como su cociente intelectual: el famoso IQ (Intelligence Quotient).

    ¿Recuerdan ustedes cuando eran estudiantes? Probablemente los “inteligentes” sacaban buenas notas y eran los “brains” “estofones”, “comelibros”, “nerdos” o “geeks” según su generación y ambiente. Los “del montón”, los “buena gente” que a veces se iban de fiesta la víspera de un examen, los “raspa cum laude” para los que una “B” significaba un logro espectacular... esos no eran muy inteligentes que digamos. Sin embargo, con el pasar de los años, vemos que esa inteligencia tradicional que asociamos con un buen récord académico no necesariamente garantiza el éxito en el plano profesional, ni siquiera en el plano personal.

    Esta aparente falta de congruencia entre inteligencia y éxito llevó a varios investigadores a estudiar aquellas otras características de la personalidad que se asocian con las personas exitosas.

    Howard Gardner (1983 y 1995), psicólogo de la Universidad de Harvard, en su teoría de las inteligencias múltiples plantea que existen varios tipos de tipos de inteligencia, entre ellas la inteligencia intrapersonal y la inteligencia interpersonal que son tan importantes como el vocabulario y la habilidad para los números.

    En 1995 Daniel Goleman publicó su libro Emotional Intelligence, término que antes habían utilizado John Mayer y Peter Salovey de la Universidad de Yale. La inteligencia emocional incluía lo que Gardner había denominado inteligencias intrapersonal e interpersonal. Poco después apareció Working with Emotional Intelligence y a partir de entonces todos los adiestramientos en las empresas parecían girar alrededor de la importancia de la inteligencia emocional para lograr las metas de las agencias.

    ¿Cuál es, entonces, la diferencia entre la inteligencia tradicional y la llamada inteligencia emocional? Goleman define la inteligencia emocional como la capacidad para reconocer nuestros propios sentimientos y los sentimientos de los demás, para motivarnos y para manejar bien las emociones, tanto en nosotros mismos como en nuestras relaciones con otros.

    Todos hemos conocido personas que quizás no sean brillantes intelectualmente, pero que “caen bien” e inspiran confianza. Son las personas con las que podemos conversar abiertamente sin temor a ser juzgados, los amigos que lloran con nosotros cuando estamos tristes y disfrutan y se alegran de nuestros triunfos y éxitos. Son los compañeros de trabajo que nos dan una mano cuando ven que no vamos a terminar una tarea a tiempo, y además nos traen un café. Son personas inteligentes emocionalmente.

    Muchas veces he oído comentar que “Fulano es graduado de tal o más cual universidad, así que bruto no es”. Puede que no sea bruto, pero con su título de un plantel prestigioso, el tal Fulano puede proyectarse como una persona prepotente, que “se las sabe todas”, que desprecia a los que no comparten sus opiniones y que no tiene tiempo que perder con tonterías. Será inteligente, pero es un ácido, un bofe, un pesado y “pá ningún lado es que va”. Puede que el tal Fulano carezca de inteligencia emocional.

    Según Goleman, la inteligencia emocional consta de los cinco componentes que se mencionan a continuación. La explicación de cada uno de ellos es una adaptación libre a base de nuestra realidad.

    · Autoconocimiento ― A nivel del Oráculo de Delfos: Conócete a ti mismo. Sé sincero contigo mismo. Reconoce tus habilidades y límites (virtudes y defectos). Aprende a identificar tus emociones y cómo reaccionas ante ellas. ¿Qué te hace sentir triste, contento, frustrado, furioso? ¿Qué haces cuando te sientes así? ¿Cómo afectan tus reacciones a los que te rodean? Ten una autoestima saludable a base de lo que vales como ser humano, pero no pienses que lo mereces todo.

    · Autorregulación ― Es como un termostato interior para manejar los impulsos e incluye cinco aptitudes emocionales: 1. Autodominio: Aguántate, aunque tengas ganas de caerle encima a alguien (cuenta hasta 10); 2. Confiabilidad: Aunque te cueste trabajo, trata de ser honesto e íntegro 3. Escrupulosidad: Acepta la responsabilidad por lo que has hecho; 4. Adaptabilidad: Si te cambiaron los muñecos, sé flexible y aprende de esa experiencia; y 5. Innovación: Si estás leyendo esto, eres una persona cibernética dispuesta a aceptar nuevas ideas y enfoques en el campo de la información.

    · Motivación ― Es lo que nos guía o nos facilita que logremos nuestras metas. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? Aunque esa es la pregunta de los $64 mil para los psicólogos, la motivación emocional comprende, a su vez, las ganas de triunfar y de responder a una norma de excelencia; el nivel de compromiso para alinearse con los objetivos (¿quieres rebajar, pero no quieres dejar de comer?); la iniciativa para aprovechar las oportunidades; y el optimismo que implica lograr el objetivo, a pesar de los obstáculos y reveses (yo voy a mí).

    · Empatía ― es la capacidad para entender los sentimientos, necesidades e intereses de otras personas. Implica “ponerse en lugar de”, ver el mundo desde perspectivas ajenas y aprender de ellas. No es una cuestión de “tolerancia”, sino de respeto. No es eso de que “a mí me pasó lo mismo y yo lo que hice fue...” porque lo que le pasa a uno no es lo que le pasa al otro. Y mientras seamos el ombligo del mundo no podemos ser empáticos. Y para ser empáticos hay que tener unas destrezas de comunicación de las que hablaremos más adelante (después de estos días de “recogimiento” en los que parece que lo único que se recoge es la inteligencia emocional)

    · Habilidades sociales ― Cómo nos las arreglamos para convencer a otros de que tenemos razón. Para ello empleamos los elementos de la inteligencia emocional que incluyen tácticas de persuasión efectiva, destrezas de comunicación, habilidad para manejar conflictos y capacidad de transmitir mensajes convincentes.

    En resumen, la inteligencia emocional (IE) implica que sabemos quiénes somos y cuáles son nuestras debilidades y nuestras fortalezas. Que tenemos una visión clara de lo que queremos y cómo lograrlo. Que somos conscientes de lo que nos “saca de tiempo” y que reconocemos a aquéllos que nos fastidian la existencia y podemos entender lo que hacen y por qué lo hacen.

    Que conste, no es cuestión de escoger entre ambas inteligencias, porque las dos cumplen su función y para ellas hay cabida en nuestra sociedad. Lo ideal sería que las personas que poseen un cociente intelectual (CI) alto fueran también inteligentes desde la perspectiva emocional (IE) y fueran honestos consigo mismos. Quizás esta combinación evitaría que:

    · Los hombres con bajo CI y poca IE asesinen a sus parejas;

    · Las mujeres con CI promedio y poca IE aguanten abusos y sigan pariendo hijos no deseados;

    · Los niños y jóvenes con CI alto y baja IE se dediquen a amenazar a sus compañeros hasta llevarlos al suicidio;

    · Los pueblos con CI promedio y poca IE elijan gobernantes inescrupulosos que carecen de inteligencia emocional y hacen lo posible por destruir la poca que nos queda.

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